Mechas en espiga, la estilosa técnica de coloración de pelo para abrazar las canas

¿Se puede lucir canas con elegancia? Jennifer Aniston o Sarah Jessica Parker, con sus mechas en espiga, han demostrado que sí. Un buen corte y unos cuidados especiales harán el resto

Jennifer Aniston

Algo está cambiando. Cada vez hay más mujeres dispuestas a abrazar sus canas, ya sea a los 40 o a los 70; pero no es tarea fácil. Las mechas en espiga, también conocidas en inglés como 'herringbone' (espina de pez) son un buen recurso para sobrellevar el proceso, a veces tedioso, poco favorecedor e incluso desalentador, con estilo, transformando los mechones plateados en reflejos luminosos, tal como lo han demostrado Gwyneth Paltrow, Jennifer Aniston o Sarah Jessica Parker. En efecto, corrobora Ismael de Felipe, fundador del salón del mismo nombre (Madrid), existe una revolución que venimos notando desde hace un tiempo a dejar de teñir el cabello blanco.

Aumenta el número de mujeres que quieren hacerlo pero no todas lo consiguen ya que es una tarea difícil, sobre todo por el temido periodo de transición. Nadie quiere transmitir una imagen de descuido o dejadez".

Las razones para plantearse sacar a la luz nuestras canas son múltiples. “unas lo hacen por liberarse de la esclavitud de tintes, peluquerías, horarios y falta de tiempo; otras lo hacen por moda influenciadas por las redes sociales” señala de Felipe, quien también apunta otros motivos como las económicos y las producidos por la pandemia, o simplemente por un deseo de ser más consecuentes con una filosofía de vida más natural. Un argumento, este último, que está llevando a cada vez más mujeres a reivindicar la verdadera condición de su pelo, una actitud apoyada también por el deseo de no utilizar más productos químicos en el mismo, según puntualiza Jose Angel García, director creativo de Oh my Cut! la cadena de franquicias que ha abierto recientemente salón propio en Barcelona.

Sea cual sea la razón, asumir los cabellos blancos o grises es una decisión valiente que se alinea también con la nueva corriente #hairpositive, heredera del #bodypositive. Y lo es porque el edadismo imperante dispuesto a estigmatizar todo signo de envejecimiento unido a nuestra propia reticencia para aceptar la textura de las canas y unas raíces cada vez más evidentes, no facilitan la labor. No obstante, una vez que tenemos claro que queremos el cambio, no hay por qué resignarse a pasar unos meses de ‘calvario estético’. La transición puede hacerse de forma paulatina y sin tener que renunciar a una imagen impecable. Las mechas espiga han venido al rescate. “Es una maravillosa técnica en forma diagonal de forma difuminada donde se utilizan la combinación de tonos grises, y diferentes tonalidades de rubios”, comenta Jose Angel García.

Según el director del salón Ismael de Felipe, la transición va a depender del tipo de cabello, color y porcentaje de canas. “Las mechas en espiga suelen ser las más demandadas ya que su técnica, degradando desde la raíz y en zigzag, ayuda a una mayor integración y armonía a la hora de cambiar a un cabello blanco. Suelen estar más indicadas en cabellos rubios y con un porcentaje más elevado de canas, creando un efecto muy natural que deja ver los cabellos blancos y las mechas doradas en perfecta armonía”. No obstante, eso no significa, comenta Jose Angel García, que esta técnica sea un territorio exclusivo de los cabellos más claros, porque es válida para todas las bases de cabello. “Se utilizan los tonos adecuados a cada base para una transición perfecta”.

Cuando el porcentaje de canas supera el 50% Ismael de Felipe recomienda las 'mechas go grey', consistente en hacer mechas grises y blancas de manera que se fundan con nuestro cabello.

Finalmente, añade Ismael de Felipe,si el porcentaje se acerca al 100% de cabello blanco y el tinte es oscuro, lo mejor es hacer multitud de velos muy finos con la técnica del papel de plata, eliminando la mayor cantidad de tinte posible. Para personas con más paciencia, este experto propone ir aclarando poco a poco el tinte hasta conseguir un rubio y posteriormente fusionar con unas mechas blancas o grises.

La importancia de un buen corte

Además de unas mechas bien trabajadas, según el director creativo de Oh My Cut! es muy importante llevar un buen corte. “Normalmente más marcado, independientemente del largo”. En este sentido, Ismael de Felipe propone a las más atrevidas un

corte tipo pixie, eliminando la mayoría de la coloración previa con las mechas en espiga o las mechas 'go grey'. “Para que un cabello con canas no parezca descuidado, los cortes y acabados deberán ser más medidos y estudiados, manteniendo la frescura en el corte”.

Según los estilistas de Ma Belle Salón (Madrid), las canas o el pelo gris aportan luminosidad y ayudan a enmarcar el rostro, la clave está en saber escoger un corte adecuado. “El que mejor funciona en un cabello canoso es ‘a capas’ con un peinado shag”, ya que, afirman, le dará a tu look un aspecto dinámico, natural y joven.

Cuidados intensivos

Pero además de la pericia de los profesionales, este tipo de cabellos requieren unos cuidados especiales y específicos, en el salón, pero también en casa con la utilización de limpiadores que eliminen los posibles tonos amarillentos, la aplicación de champús y acondicionares que maticen el cabello y el uso de fórmulas reconstructoras e hidratantes, según aconseja García.

La hidratación es para estos cabellos una necesidad imperiosa. “La cana es un pelo duro, que pierde muchas propiedades al no producir melanina. También pierde porosidad, por lo que es más impermeable e impide que el tinte agarre con facilidad”, explican desde Ma Belle. Lo recomendable, dicen, es hidratarlo constantemente para que tenga suavidad, brillo y que no sea tan rígido. Además de utilizar un buen acondicionador en cada lavado, conviene aplicar una mascarilla 1 o 2 veces a la semana en casa.

Asimismo, para evitar el encrespamiento al que tan dado es el pelo canoso, Ismael de Felipe propone también el uso de aceites de acabado que mantienen el aspecto de pelo sellado, sin efecto frizz, sano y brillante.

Además de una buena hidratación y el uso de productos adecuados a la naturaleza especial del pelo blanco los estilistas de Ma Belle Salón, nos recuerdan el valor de un gesto que se suele pasar por alto: el cepillado. “Como la cana es un tipo de pelo más frágil, hay que utilizar instrumentos que no lo rompan”.

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